A sus 19 años, Alexandre Rodrigues da Silva, más conocido por el apodo de “Pato”, es una de las estrellas en alza del fútbol mundial. El brasileño lleva desde los 17 años coleccionando títulos y récords. En su debut con el Internacional de Porto Alegre en la liga brasileña, el 26 de noviembre de 2006, Alexandre Pato se hizo notar en la victoria frente al Palmeiras (4-1), al gestar tres de los goles y marcar el otro. A fines de 2007 dejó el Brasileirão con dos trofeos en su haber: una corona en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006 y una Recopa Sudamericana en 2007. A principio de 2008, ya era jugador del Milan. En Milanello, el centro de entrenamiento del club lombardo, FIFA.com se reunió con el internacional auriverde para entrevistarlo en exclusiva.

Empecemos por el principio. Volvamos a su primer partido como titular en la liga brasileña con el Internacional, con sólo 17 años. ¿Fue realmente un sueño hecho realidad?
Mi primer encuentro oficial concluyó con una victoria a la que contribuí enormemente. En el plano colectivo, serví un pase decisivo y, en el plano personal, marqué mi primer tanto. Sigo guardando un recuerdo maravilloso de mi debut.

Unas semanas más tarde, en Japón, fue titular frente a Al Ahly en semifinales de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Con 17 años y 102 días, se convirtió en el jugador más joven que marcaba en una competición de la FIFA, batiendo el récord de otro brasileño, un tal Pelé… ¿Qué representa esto para usted?
Es algo grandioso. Un mes después de mi debut, oía a la gente hablar de mis actuaciones: “Pato ha metido tantos goles, con lo joven que es. Es un nuevo fenómeno”. Lo que me estaba pasando era halagador y algo excepcional. Pero la reputación no lo es todo; hace falta también suerte, y yo la tuve tomando aquel vuelo a Japón con uno de los mejores clubes del momento, el Internacional.

Ya ha metido muchos goles, pero también brilla al dar el último pase. ¿Se considera más un jugador de equipo o uno individualista?
Yo siempre tengo ganas de marcar. Eso es lo que me repito en mi cabeza permanentemente. Pero si no consigo meter goles, debo ir más allá de mis limitaciones para ayudar a mi equipo. El fútbol se juega con 11 y, si no nos ayudamos mutuamente, no conseguiremos nada. Jugando juntos, los goles llegan de forma natural.

El Inter, el Chelsea y el Real Madrid también querían hacerse con sus servicios. ¿Por qué se decantó por el Milan?
Mi elección vino condicionada por mi familia y mi representante. En el equipo juegan muchos brasileños; entre ellos Emerson, con el que ya me había codeado. Cuando anuncié mi decisión a mis padres, me respondieron: “Vete tranquilo, estamos seguros de que cumplirás una bonita carrera”.

Fichó por el Milan a mediados de 2007, pero la ley lo obligaba a no debutar hasta el comienzo del año siguiente. ¿Cómo vivió aquel periodo?
Esos cuatro meses sin jugar me sirvieron para integrarme en el grupo. Participaba en todos los entrenamientos y en todos los desplazamientos. Pude impregnarme del fútbol italiano. Después, 2008 me ha satisfecho plenamente en el plano personal. He debutado con mi nueva camiseta, he marcado mis primeros goles y estoy progresando continuamente. Este año, espero que lleguemos lejos en la Copa de la UEFA y que disputemos la Liga de Campeones la próxima temporada.

En el Milan está rodeado de brasileños. ¿Eso le ha facilitado su adaptación?
Cuando llegué, no hablaba italiano. Los brasileños del club, entre otros, me han ayudado increíblemente contribuyendo a mi integración, tanto deportiva como extradeportivamente. Todavía hoy, cenamos juntos a menudo y compartimos distracciones comunes.

Entre los jugadores brasileños, nunca ha ocultado su admiración por Ronaldo, con quien jugó el año pasado…
Jugar a su lado es un momento que llevaré en mi corazón durante el resto de mis días. Cuando era niño, en los terrenos de juego, repetía sin cesar a mis amigos “¡Soy Ronaldo, soy Ronaldo!”, mientras llevaba la camiseta de mi ídolo. Espero completar una carrera tan importante como la suya.

Hablemos de su selección. Con una sola derrota y la mejor defensa de la Zona Sudamericana, ¿cómo ve lo que queda de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA?
Actualmente, Brasil está bien colocado para clasificarse. Vamos segundos, a seis puntos del líder. Paraguay ha hecho muy buenos partidos y ha sumado puntos muy importantes en encuentros difíciles. Por nuestra parte, nos estamos dejando muchos puntos en casa. Cada encuentro como local es un reto para nuestros rivales. Les estimula mucho lo que hay en juego y siempre quieren superarse, pues tienen a Brasil enfrente. Nosotros debemos darlo todo constantemente, sobre todo por toda la gente que nos apoya. Por eso, cada vez que me convocan me produce una enorme alegría; estoy orgulloso de ello.

Su vida también está marcada por acontecimientos menos felices. Con 10 años, le diagnosticaron un tumor. ¿Cómo vivió ese episodio difícil?
Fue muy doloroso. Después de la operación, descubrieron una complicación nueva. Tuve que someterme a varias infiltraciones. Es una experiencia que llevo grabada muy dentro, ya que mi madre estaba a mi lado, y llorábamos juntos. Fue verdaderamente difícil. Ese episodio de mi vida me hizo crecer, y el apoyo de mi familia fue crucial.

Hablemos de cosas más alegres. ¿Cómo lleva su popularidad creciente?
Cuando veo a todas esas personas que me piden una foto o un autógrafo, eso me gusta. No hace tanto tiempo que yo también quería un recuerdo de mis ídolos, así que las entiendo y no quiero defraudarlas, sobre todo cuando se trata de niños. Y cuando oigo corear mi nombre desde las gradas, eso me estimula para dar cada vez más sobre el césped.

¿Cuáles son sus objetivos personales, tanto con su club como en la selección?
Con el Milan, mi objetivo es ganar el máximo de trofeos en Italia y en la escena internacional. Con Brasil, ¡proclamarme campeón mundial! También quiero convertirme en el mejor jugador del mundo…

Por último, muchos brasileños poseen su gesto técnico característico. Ronaldo tiene su “bicicleta”, Ronaldinho su “elástica”… ¿Para cuándo el de Pato?
Ahora que juego con Ronaldinho, me resulta más fácil inspirarme. En cuanto al gesto, ¡tal vez algún día! El que me caracterizaría más sería el “regate en velocidad”. Tal vez acaben llamándolo “el Pato” (risas).

Fuente: Fifa.com