Comienzan los cuartos de la Champions League

Mañana se ponen en marcha los cuartos de final de la Champions League con dos partidos: en Alemania, el Bayern Munich recibirá al poderosísimo Manchester United que sin problemas eliminó al Milan en octavos de final, mientras que en Lyon, Francia, el local jugará contra el Bordeaux.

El miércoles será el primero de los dos partidos entre Arsenal de Inglaterra y el Barcelona de Lionel Messi, Henry, Iniesta y Xavi, mientras que en Milan, Italia, Internazionale recibirá al CSKA de Moscú.

Barcelona es el actual campeón de la Champions League, consagración que lo clasificó para jugar el mundial de clubes en 2009 y coronarse como el mejor equipo del mundo.

Los cuartos de final se disputan en partidos de ida y vuelta; los ganadores avanzarán a las semifinales y de ahí a la final que se disputará en el Santiago Bernabeu de Madrid, en España.

Lionel Messi fue elegido mejor jugador de la Champions League

El argentino Lionel Messi recibió hoy el premio como mejor jugador de la última edición de la Champions League.

El argentino fue homenajeado en Mónaco, durante el sorteo de los grupos para la próxima edición del campeonato de clubes más importante del viejo contienente.

Messi fue elegido por la mayoría de los entrenadores de los 16 equipos que llegaron a los octavos de final de la última edición de la Champions, quienes además lo votaron como mejor delantero del campeonato.

“Es un premio importante. Es lindo recibirlo y compartirlo con mis compañeros de equipo”, dijo el delantero argentino a un medio de prensa español, después de la ceremonia.

Además de Messi, fueron premiados el holandés Edwin Van der Saar como mejor guardameta, John Terry como mejor defensor y Xavi Hernández como mejor mediocampista.

Michel Platini, presidente de la UEFA, le entregó el premio al argentino.

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Messi es el mejor

Cuando Lionel Messi marcó el segundo gol del Barcelona, el mundo entero supo en ese mismísimo momento que estaba ante el mejor jugador del mundo. Había marcado el gol que aseguraba la tercera Champions League para el Barcelona, y había destronado al rey Cristiano Ronaldo, futbolista del Manchester United, que para los dioses de la FIFA siempe había sido mejor.

La batalla por la corona al mejor futbolista del mundo tuvo lugar en Roma, tierra de batallas si las hay. El Estadio Olímpico estuvo colmado de público, que sabía bien que ante sus ojos estaría el partido más importante del año, ese que se transmite a todo el mundo y que siguen millones de personas.

Los primeros 10 minutos de juego fueron para Manchester United. Sus guerreros, vestidos de blanco en esta ocasión, saltaron a la cancha con artillería pesada. Cristiano Ronaldo lideró los primeros ataques hacia la conquista de “la orejona”, ese trofeo que esperaba a un costado de la cancha.

Tuvo dos claras. La primera fue un tiro libre que tapó el arquero Víctor Valdéz, dio rebote, y Piqué la terminó sacando por encima del travesaño antes de que un delantero de blanco la toque. La segunda, fue un remate cruzado que se perdió por un costado del arco.

Hasta ese momento, Messi no había tocado la pelota. El juego se desarrollaba en otra trinchera, lejos de la suya. Pero esperaba paciente, como las fieras antes de dar captura a su presa. Los comentaristas de ESPN decían: “Cristiano Ronaldo está tres a cero arriba en incidencias de gol”.

Si bien todavía no había dado señal alguna, Barcelona tenía una estrategia armada por Pep Guardiola, su entrenador, y confiaba en su resultado. Hizo efecto a los 10 minutos: Samuel Eto’o capturó una pelota dentro del área rival y remató de punta, como hacen los goleadores en una final. Edwin Van der Saar, el golero de Manchester United, no pudo contener el disparo.

Barcelona 1, Manchester United 0.

Fue el primero de una serie de ataques del Barcelona. A partir del gol, Messi comenzó a tener mayor protagonismo en la batalla. Xavi y Andrés Iniesta, el cerebro del equipo, empezaron a manejar los hilos del partido. Ellos recibían la pelota y administraban el juego, a su gusto, y evitaban que los rivales avanzaran. Se volvieron dueños de la mitad de la cancha y los ataques, en ambos arcos, fueron apenas chispazos.

Así terminó el primer tiempo. El resultado parcial favorecía al Barcelona y a Messi, aunque el rey Cristiano Ronaldo, herido, seguía en el trono.

Cristiano Ronaldo fue coronado el año pasado, después de que Manchester United conquistara la Champions League ante el Chelsea, también de Inglaterra. Aquella final había sido en Rusia. Habían empatado 1 a 1, y los de Cristiano Ronaldo ganaron por penales.

Barcelona también supo ganar la Champions League antes. La primera vez en 1992, ante Sampdoria, en Wembley; la segunda en 2006, ante Arsenal, en el Stade de France.

Para el segundo tiempo, Messi volvió a la carga pero más concentrado. En pocos minutos tuvo más la pelota que en toda la primera parte. Incluso generó acciones de peligro en el área del Manchester. Hasta que a los 25 minutos convirtió su gol: se paró como un centrodelantero en el área del Manchester y cabeceó un centro preciso de Andrés Iniesta; la pelota pasó por encima de Edwin Van der Saar, que casi ni se movió porque estaba vencido.

El gol de Messi fue el golpe de gracia al reinado de Cristiano Ronaldo. Ahí el mundo entero supo que había un nuevo rey: el goleador de la Champions League con nueve goles, el mismo que dio cinco asistencias de gol en el campeonato, el que convirtió 23 goles en la temporada de la liga española, que condujo el equipo a ganar la liga y la Copa del Rey.

¡Qué viva el rey Messi!

Algo más que una final

¿Lionel Messi o Cristiano Ronaldo? ¿Quién es el mejor? La final de la Champions League, mañana a la tarde en el Estadio Olímpico de Roma, lo decidirá. Estarán una vez más frente a frente, pero ahora bajo la mirada de millones que juzgarán a su antojo quién de los dos es mejor, y durante una temporada que viene de parabienes para ambos.

Tanto Barcelona como Manchester United, sus equipos, son los actuales campeones de liga en sus respectivos países y además campeones de copas las locales. Cuando juegan, todas las miradas apuntan a sus máximas estrellas.

Lionel Messi, argentino, nacido en Rosario en 1987, es el 10 del Barcelona y la máxima figura del equipo. Un jugador indomable, que los defensas casi no pueden detener, con una velocidad digna de un atleta que quiere ganar los 100 metros llanos.

Cristiano Ronaldo, portugués, nacido en 1985, tiene magia en sus pies, es capaz de quitarse jugadores con un simple movimiento y sus disparos tienen la potencia de un cañón de guerra. Lleva la camiseta número 7, la que dejó el histórico David Beckham cuando dejó Manchester para enrolarse en el Real Madrid de los galácticos.

En cuanto a sus números de esta temporada, si bien el argentino muestra cierta ventaja, el portugués no tiene nada que envidiarle.

Messi es el goleador de la Champions League con ocho goles y el que más asistencias dio: cinco. En el campeonato local hizo 23 goles, es el segundo goleador del equipo después de Samuel Eto’o y el cuarto del campeonato. Cristiano Ronaldo hizo cuatro goles en la Champions y otorgó dos asistencias; en el torneo local convirtió 18 goles, pero es el goleador del equipo y del campeonato.

Ambos ganaron tres ligas y una Champions League desde que juegan en sus respectivos equipos, palmarés que son la envidia de cualquier futbolista. Pero Ronaldo, a diferencia de Messi, es el Balón de Oro 2008 y el mejor jugador del mundo según la FIFA, por delante del argentino que es segundo en ambos casos.

La final se jugará mañana en el Estadio Olímpico de Roma, a las 20.45 hora local. Será transmitida para todo el mundo. Messi o Ronaldo definirán quién de los dos es el mejor del año: el que gane tendrá una Champions League más que el otro. Y escribirá una nueva página de esta historia, tan competitiva como fantástica.

Operativo retorno

El árbitro Tom Henning Ovrebo abandonó hoy Londres en secreto y con custodia policial, para evitar agresiones de los hinchas del Chelsea, molestos con su actuación en el partido de ayer, entre ese club y Barcelona, por las semifinales de la Champions League.

Ovrebo no sancionó dos penales a favor del equipo inglés. El primero cuando promediaba el primer tiempo y Chelsea ganaba 1 a 0 con gol de Essiens. El segundo, un minuto después del empate del Barcelona (zapatazo de Andrés Iniesta de afuera del área), cuando se jugaba tiempo de descuento.

El partido terminó 1 a 1 y significó la eliminación del Chelsea. Los jugadores se avalanzaron contra el árbitro noruego, que debió ser escoltado por la Policía hasta el vestuario. El delantero Didier Drogba fue uno de los que más insultó al árbitro; podría ser sancionado.

Para evitar posibles agresiones de parte de los hinchas, la Policía de Londres le recomendó pasar la noche en otro hotel y armó un operativo para custodiarlo hasta el aeropuerto, informó el ex árbitro Graham Poll.

El operativo se desarrolló esta mañana. El árbitro llegó hasta la terminal de aviones sin que nadie lo viera. Ya esta en Oslo, sano y salvo.

Barcelona y Manchester United, que eliminó al Arsenal, jugarán la final de la Champions League el 27 de mayo en Roma.

Barcelona a la final

Barcelona clasificó a la final de la Champions League. Iniesta empató el partido decisivo ante el Chelsea, de visita en el Stamford Bridge. El 27 de mayo enfrentará al Manchester United en el Estadio Olímpico de Roma.

El de Iniesta fue el gol del empate y la clasificación. Lo marcó dos minutos después del tiempo reglamentario. Lo gritó como si fuese el gol del campeonato. Es que hasta un instante antes, Chelsea era finalista por el gol de Essiens, su volante central.

En el partido de ida, en el Camp Nou de Barcelona, habían empatado 0 a 0. A los ingleses les alcanzaba con ganar por lo menos 1 a 0 para estar en la final; a los españoles les servía ganar o empatar en 1 o más goles. El 0 a 0 llevaba a los penales.

Esta última posibilidad quedó descartada cuando Essiens convirtió. Fue un tiro de afuera del área, potente, a lo Zidane, que se metió en el ángulo superior derecho del arquero catalán.

Chelsea se fue ganando al entretiempo. Y empezó la segunda mitad manejando los hilos del partido. El Barcelona parecía desnorteado. Lionel Messi, la manija del equipo azulgrana, no encontraba la pelota. La marca de los ingleses fue precisa y limpia.

Sin embargo, cuando el partido se moría y los hinchas locales celebraban lo que era una victoria, el zapatazo de Iniesta cambió la historia. Gol y clasificación.

Manchester United pasó ayer a la final. Le ganó 3 a 1 al Arsenal, también en calidad de visitante. En el partido de ida había ganado 1 a 0. Cristiano Ronaldo fue la figura del partido de ayer. En la final, en Roma, tendrá que enfrentarse a Messi.

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