Se despide Ronaldo

Posted on February 15, 2011 
Filed Under futbol brasilero

Ayer le dijo adiós a las canchas uno de los goleadores más importantes de la década que va desde mediados de los noventa a mediados de la primera década del siglo veintiuno. Esa vigencia sólamente interrumpida por las lesiones rebeldes lo convierte, indudablemente, en uno de los grandes artilleros de la historia. Y en un puesto tan mediático como ese, esta calificación significa quedar grabado de forma indeleble en la memoria de la mayoría de los hombres y mujeres que lo hayan visto jugar alguna vez. Al tiempo que rapasamos sus declaraciones en la sentida rueda de prensa de ayer donde anunció su retiro, destacaremos lo medular de su prolífica carrera.

Por Ionatas Was

Ronaldo Luís Nazário de Lima, en portugués, popularmente conocido como Ronaldo, nació en una favela de Río de Janeiro un 22 de setiembre de 1976. Naturalmente, de chico jugaba descalzo a la pelota por las calles de piedra de su barrio. De la mano de otro ídolo brasileño, Jairzinho, fue a jugar a Belo Horizonte, al Cruzeiro. Corría 1993. Con el equipo azul jugó en el Centenario por la Supercopa contra Nacional y marcó dos goles. Fuel el 28 de octubre. Su equipo ganó 3-2 pero perdió en los penales. En diciembre fue convocado por primera vez a la selección verdeamarelha. Primer capítulo para el crack que tenía sólo 17 años en ese momento.

“Estaba sufriendo mucho. Las lesiones me hacían la vida imposible. Cuando no era una pierna era la otra. Si un día no me dolía un tobillo, era la rodilla”, dijo ayer en la conferencia despedida un emocionado Ronaldo. En 1994, luego de integrar el plantel campeón del mundo en Estados Unidos, se marcha a Holanda para jugar por el PSV. Allí sería el sucesor de su compatriota Romario: marcó 55 goles en 57 partidos durante dos temporadas. En el medio, pasó por nuestro país ya que integró el plantel de Brasil en la Copa América 95. Segundo capítulo.

En 1996 pasa al Barcelona por 20 millones de dólares. Seguramente fue con el cuadro culé cuando se vio al mejor Ronaldo; ya aparecía el “Fenómeno”. ¿Quién no recuerda el golazo contra el Compostela del 12 de octubre? Al final fueron 34 goles en 37 partidos y una Recopa Europea a fin de temporada; además, fue el Jugador del Año de la FIFA. El verano europeo del 97 lo llevaría ahora al Inter de Milán por 32 millones de la moneda americana. Antes, ganaría la Copa América con Brasil en Bolivia. Tercer capítulo. “Uno nunca está preparado para este día. Todos los jugadores pensamos que sí, pero no es verdad. Hoy cierro mi carrera, que ha sido larga, emocionante y maravillosa. He conocido mucha gente en el fútbol y no recuerdo un solo enemigo”, continuó, al borde de las lágrimas.

La cuarta parte de esta película nos lleva a la elegante Milán. Muchos recuerdan el partido debut contra Brescia, donde se vio opacado por un tal Álvaro “Chino” Recoba, que también se estrenaba con la negra y azul. Fue un 1º de setiembre, un día después que falleciera la princesa Diana en París.

Esa temporada 97-98, si bien no fue como la anterior, fue igualmente positiva: 34 goles en 47 partidos y el título de la Copa UEFA, en cuya final marcaría un gol contra Lazio. En el medio el Mundial de Francia, donde ya era estrella con 21 años. Marcó tan solo 4 goles, entre ellos en semis con Holanda, aunque nunca quedó claro qué fue lo que pasó en la noche del 11 de julio del 98, cuando sufriera aquellas convulsiones previo a la final. Evidentemente su magra actuación contra Francia estuvo signada por ese episodio. En la temporada 98-99 marca tan sólo 15 goles, aunque termina coronándose nuevamente campeón de América en Paraguay, formando dupla con Rivaldo. A partir de allí comenzaría un verdadero estigma en su carrera: las lesiones.

Primero fue una contra el Leche en la rodilla derecha, la cual se terminó de romper en un partido con Lazio por Copa Italia el 12 de abril de 2000. Las imágenes de dolor de “Ronnie” de aquella noche siguen todavía vivas en las retinas de quienes lo vieron. Es así que inicia un largo período de recuperación, que incluye largos viajes, clínicas, médicos… Lo cierto es que esa rodilla recién termina de sanar para el fin de la temporada 2001-02, en la cual termina marcando 7 goles, pero con una gran decepción para él: su equipo Inter perdió el campeonato en la última fecha al perder contra Lazio en Roma y ganar la Juve, a la postre campeón. Fue su último partido con Inter, con el cual terminó convirtiendo 59 goles en 99 encuentros. “Cuando las piernas no obedecen a la cabeza tienes que saber que ha llegado el momento de dejarlo. Yo tenía el regate previsto, pero recibía el balón y no lo culminaba. Siempre he salido de la presión de los defensas, lo he hecho con regate y velocidad”.

Para el Mundial 2002 se preparó a plena conciencia a sabiendas que, si hacía las cosas bien, podía ser figura. Con look renovado (se dejó el pelo sólo en la parte de adelante), Ronaldo volvió con todo en Corea y Japón. Resultado: terminó goleador, con 8 goles (2 en la final), y Brasil campeón del mundo. Ese buen momento se vio reflejado con el traspaso al glamouroso Real Madrid: en la “casa blanca” se convirtió en el tercer galáctico, al formar equipo con Zinedine Zidane y Luis Figo. Con los del Bernabéu estuvo cuatro temporadas y media. En las primeras tres convirtió 30, 31 y 24 goles.

En 2003-04 fue “pichichi” de la Liga. Sin embargo, no fue un período muy generoso en cuanto a títulos obtenidos: apenas si sobresalen la Liga 2002-03 y la Intercontinental 2002, en la cual marcó un gol (ante Olimpia) en el mismo estadio en que encontró el olimpo de la gloria. En Madrid compartió cartel con Beckam, Raúl, Roberto Carlos, Owen… cuántas estrellas. Lástima para ellos que, en forma paralela, Ronaldinho y su Barcelona estaban imparables. El Mundial 2006 en Alemania lo encontraría a Ronaldo con unos kilos de más (cosa que se repetiría posteriormente), sin embargo esto no fue óbice para que marcara tres goles y superara a Gerd Müller como goleador en Mundiales con 15 conquistas. Pese a ello, fue Francia -gol de Henry- la que sacaría al scratch en cuartos. El final de ese año 2006 lo encontraría en baja forma, y al final de ese año fue el Milan el que le dio cobijo. Quinto capítulo. “Sí, de todos los equipos y de todos los compañeros que tuve. También de los países y de las ciudades en las que viví, y de sus aficiones. Puede que algún momento tuviera diferencias con un entrenador, con un rival, pero son cosas del fútbol”, dice de los buenos recuerdos.

La sexta parte de esta saga viene con récord incluido para Ronaldo: es el primer jugador en vestir las camisetas de los dos grandes de España y de la ciudad de Milán. Aquí apenas marcaría nueve goles en dos años. Otra vez las malditas lesiones (esta vez en la rodilla izquierda). Otra vez en Milán… Definitivamente, estaba perdiendo la sonrisa. Luego de arduas negociaciones, Ronaldo volvía a cruzar el charco, esta vez para empezar la cuenta regresiva de su retiro. “El peor momento siempre es el último. En este caso la eliminación de la Copa Libertadores, hace unos días. Quiero pedir perdón por ello a toda la afición del Corinthians, y quiero que sepan que yo soy el primero que está triste por esa eliminación. En lo personal, lo peor fueron las graves lesiones que sufrí en ambas rodillas y que trajeron las secuelas que me han obligado a abandonar”, reflexionó sobre cuáles fueron sus peores momentos.

Y la séptima y última escena de la gran obra del Fenómeno lo trajo a su país: el popular Corinthians iba a disfrutar de sus regates y goles. Con el timao marcó 23 goles en 2009 y 12 en 2010, y obtuvo una Copa y un Campeonato Brasil. Ayer le dijo adiós a la actividad profesional, pero su potencia para dejar rivales por el camino y su inigualable capacidad para ajusticiar al golero de turno, quedará eterno en el recuerdo de todos.

Fuente : www.urugol.com

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